martes, 15 de marzo de 2011

EXPANSIÓN 1ª parte

Buscad dentro vuestro siempre la respuesta que os dé la certeza de aquello que vivís, de aquello que sentís.
No dudéis que estamos en un momento importante para muchos en esa transformación y es por ello que os digo que tenéis que tener vuestra mente cada vez más aquietada para poder escuchar, porque la marea es fuerte en el planeta, hay grandes oleajes que pueden despistaros, asustaros.
Pero a nada tenéis que temer, confiad, que vuestra fe sea absoluta y no tengáis ninguna duda de aquello que sentís porque realmente lo que es capaz de flotar en una marea es esa certeza, esa fe absoluta en la vida dentro vuestro.
En cada momento, en ese instante a instante sentiréis que estáis donde tenéis que estar y hacéis lo que tenéis que hacer.
Sed pacientes y tolerantes con vosotros mismos pues nada es de un día para otro.
La fuerza, la energía necesita ser activada por vosotros, por ella misma es muy difícil. Pues ahí está en su esencia, en su pureza, y a través del tiempo y del espacio en su expansión inicial, la energía, esa fuerza no puede reactivarse a no ser que sea por vosotros mismos.
Vosotros sois en ese espacio y tiempo los creadores de la esencia, de esa energía en el mundo de la materia.
Por eso no debéis esperar a que nada suceda, algo sucederá si vosotros queréis que suceda, si sois capaces de mover esa fuerza y hacer que cambie, que se modifique, que se reestructure la fuerza de la mente, la fuerza del pensamiento con la conciencia del espíritu.
Lo importante, como os he dicho, es que confiéis en vosotros mismos y en la esencia, en ese flujo interno que es el que hace posible que se vayan produciendo todos los cambios que tengáis que vivir.
Es una corriente.
Cuando vosotros estáis en esa corriente, cuando vuestra atención es hacia dentro, cuando podéis vivir esa esencia en vosotros mismos, en esa fuerza, es cuando la ponéis en acción, cuando tomáis conciencia de todo aquello que queréis transformar porque ya es momento.
La mente se aquieta, deja de ser caprichosa y se une, se integra a la fuerza, a esa corriente.
Por lo tanto esa fuerza es la que siempre encaminará todo lo que tengáis que vivir.
Es un constante cambio, entonces vosotros, vuestra mente está aquietada, vuestro ser, vuestra comprensión se hace a ese cambio constante. Ya no esperáis, ya no buscáis, ya no imagináis, sencillamente estáis ahí presentes en vosotros mismos, en esa conciencia interna que os ofrece en cada momento esos estados, esas inquietudes, esos sentimientos de todo aquello que tenéis que hacer o vivir. Es como tener un lienzo delante y en principio no saber por donde empezar, qué trazos, qué colores, pero os dejáis ir, dejáis que fluya algo de dentro, que fluya esa magia de dentro,  es la vida y esta  te ofrece la visión clara de,con qué color y de que forma vivir tu vida.
Es importante la fidelidad y confianza hacia vosotros mismos y sobre todo esa práctica de integridad hacia vosotros mismos, y yendo hacia vosotros mismos os sentiréis más unidos a esa naturaleza, iréis cada vez sintiendo más esa alquimia en vosotros, sentiréis más gozo por la vida y por todo lo que en ella habita. 
Es un camino que hay que ir recorriendo, no es de un día para otro, algo surge dentro, entonces sentís esa inquietud, esa fuerza que empuja, que quiere salir, es como un alumbramiento, se ha iniciado un embarazo y tiene que llegar hasta su final que es el parto, es el nacimiento de un cambio.
Tenéis que comprender y daros el tiempo de cobijar y de que crezca esa naturaleza interna que se ha iniciado, que ha surgido de una semilla, no de ahora, sino de antes de que nacierais. Por lo tanto ahí empieza a engendrarse ese cambio.
¿La práctica, cuál es?
Mientras se está engendrando dentro vuestro es alimentarlo, cuidarlo, escucharlo, sentir su naturaleza, dejar que vaya creciendo e irremediablemente se producirá el parto, ese cambio nacerá de vosotros, no dudéis de ello.
Tenéis que ser más tolerantes y paciente y permitiros el tiempo para que ese cambio, esa transformación en vosotros se produzca. También tenéis que tener esa conciencia de que os estáis encaminando hacia esa dirección, vuestro interno, sintiendo que hay una práctica de vuestra mente hacia esos estados internos, de que cada vez agilizáis más vuestra mente en esa escucha hacia vuestro interior y, poco a poco, os iréis encontrando con vosotros mismos, iréis sintiendo algo muy especial, iréis abriendo una capacidad de comprensión hacia vosotros mismos. Y yendo hacia vosotros y abriéndoos a vuestros estados del alma es como podréis comprender todas las cosas como son.
Podréis comprender las actuaciones de los demás porque estaréis por encima de ello. Estar por encima de ello no significa un ego, significa una conciencia, y bueno es reconocer conscientemente  algo a lo que te has abierto porque has querido, porque te ha importado, porque te lo has trabajado.
Estas valoraciones son importantes, no son envanecimientos y el camino es muy sencillo.
No es un camino de sofisticación ni de interrogantes, ni de "si peros..." Cuando dirigís la mirada hacia vuestro interior es un camino de certezas.
Si esperáis que todo surja desde fuera siempre habrán interrogantes en vosotros.
Esforzaos en encontrar ese camino del medio dentro vuestro que os permite la visión clara entre el mundo terrenal y el espiritual, y caminando por ese filo vais integrando ambos senderos,  lo convertís en uno, porque entre un lado y otro se produce la fusión de ese ser que sois, vais integrando todas las experiencias de un lado y de otro y de ambos hacéis uno, el único camino, el de la Ascensión, el camino de la evolución hacia el Alma, una sola visión, una misma fuerza que impulsa. Un lado os da esa fuerza, el otro es la creación en la materia, uno impulsa al otro, se necesitan, se produce la alquimia, la integración entre la forma y la esencia, la consciencia divina.