Queridos hijos, cuantas cosas distintas sentiréis en vuestro interior a lo largo de vuestra vida. ¿Cómo saber que eso que escucháis dentro es lo correcto? ¿Cómo discernir lo que es vuestra mente a lo que es sentir del alma? Solo os queda la confianza en vosotros mismos.
Esta confianza llega, sobretodo, con una buena práctica de meditación, silencio en la mente para poder percibir algo muy sencillo, que ya está en vosotros, que emerge en el momento en que la mente aquieta su bullicio y se convierte en, consciencia = a saber.
Una cosa son los conocimientos educacionales que habéis adquirido y seguiréis adquiriendo y otra, es la consciencia, saber, saber más allá del conocimiento, traspasar la corteza e ir hacia la savia, la savia ya está desde siempre, pero eso no quiere decir que la reconozcamos en nosotros, solo podemos contactar con ella a través del silencio, es igual como cuando empieza la hora ambrosía, de una manera natural, finaliza la noche y aparece el alba, así, cuando la mente se silencia aparece el saber del alma. El alma ilumina a la mente en una verdad, constantemente renovadora y la mente lo lleva a la acción, porque los humanos somos seres creadores.
La importancia de ser fiel a lo que sentís, está unido a vuestra felicidad. Lo que sentís en vuestro interior se convierte en pensamientos, ideas, esto es muy sencillo, son los pequeños matices, brillos de la vida, y lo importante es realizar. Estos pensamientos que son la luz del alma, se basan en una mirada, un dialogo, una carta, un acompañar, tantas pequeñas cosas de la vida, pero ello no quiere decir, que entre tantos matices, no surja algo que brille todavía más.
Realizar, crear constantemente las pequeñas cosas de vuestra vida es importanate, que vosotros sepais su procedencia y posiblemente, los demás no comprendan y les quede un ¿por qué? sobre vosotros, no os sintais mal por ello, porque, aunque todavía no lo sepais, existe un hermoso lugar donde todos acudimos en algún momento, y ahí nos reencontramos y es entonces, cuando sabemos lo que en materia no podemos comprender, en ese saber, nuestra vida se convierte, en el gozo de restaurar.
Os amo,
maa