viernes, 18 de febrero de 2011

MAS ALLLÁ

Hola amados chiquitines.
Muchas cosas están llegando en esta época que nos toca vivir: crisis, la llegada del 2012 con la predicción de los mayas y otras tantas cosas más.
Quiero contaros algo: Hay personas que nacemos recordando cosas ¿qué cosas? mirad, primero, no tenéis que temer a nada, pues la vida es hermosa y hay que vivirla sin dejarse perder nada de lo que vuestro corazón os dicte. Todo es mucho más sencillo, vivís con una madre que habla un poco extraño, pero os aseguro que mis recuerdos son nítidos como la luz del sol:
Recuerdo, al Maestro Luz, yo era un espíritu joven, niño, no sabía de nada sobre la materia. Son recuerdos puntuales, como el recuerdo que tenéis vosotros de vuestro abuelo Larriba y vuestra abuela Carmona. El Maestro Luz me dijo: vas a tener unos padres estelares,  se abrió un canal de luz y viaje a la velocidad de la luz. Parece un cuento de hadas ¿verdad? pero es real. Llegue a la constelación de Orión y ahí me esperaban unos seres, altos, como de 2,50m, su piel era anaranjada, suave, los sentí, verdaderamente como padres, recuerdo poco de mi estancia con ellos, cosas puntuales, un día ellos me dijeron que era momento de dirigirme hacia la materia, el sistema planetario, me acompañaron hacia una puerta estelar, al cruzarla me dividí en femenino y masculino, mis padres estelares me dijeron: cuando llegues a la tierra no recordarás nada ni tampoco nos recordarás a nosotros, pero llegará un día que sí nos recordarás y volverás a conectar con nosotros, me dieron un pergamino cerrado y dijeron: lo que contiene este pergamino lo comprenderás con el tiempo y también me dieron una antorcha, se abrió un canal de luz  y nuevamente viaje pero hacia la tierra.
Han pasado muchas reencarnaciones hasta la de este momento y posiblemente, es por ello por lo que puedo recordar.
Vosotros erais muy pequeños cuando recibí la visita de mis padres estelares, lógicamente, vosotros no los podíais ver y yo, tampoco os lo dije, por lo tanto, desconocéis este hecho. Ellos estuvieron conmigo tres días abriendo mi recuerdo. Lo viví en silencio ya que en la mayor parte, de esta, mi reencarnación, al menos, en esos momentos, no habían demasiadas oportunidades para hablar sobre este tema.
Hay algo más de lo  que  veis a vuestro alrededor, no solo somos mente, carne y hueso. Mi inquietud por saber no se paró en esos recuerdos, doy gracias a la vida que me hizo que entrara en la practica del yoga y a través de esta maravillosa practica que profundiza en lo más hondo del ser, puedo experimentar más, sentir quien soy, más allá del cuerpo y de la mente y volver a ver esa luz de donde un día partió, alguien, que empezó a identificarse con una mente, con un nombre y con un medio, ahora vuelvo a ver la luz, mi hogar, y como un reloj de arena, el tiempo se va agotando  pero no porque deje de ser aquí, ni en ningún plano, sino porque podré vivir en la luz de la consciencia.
Ese es el gran cambio de la humanidad, cada uno escalando desde la posición en la que esté en el pentágrama del Universo. El cambio que nos proponen los mayas y  las predicciones de todos los tiempos, es un cambio hacia una consciencia más humana, muchos cortamos el cordón umbilical con el reino animal, lo instintivo, lo puramente racional y vamos hacia la consciencia, saber, un saber de nosotros más grande, que por grande no lo veíamos.
Queridos hijos, no cabe decir, que todo lo que queráis saber sobre vuestra madre, ahora es el momento para preguntarme, será mucho más fácil ahora que todavía estoy con vosotros, que cuando ya no este y tengáis que comunicaros conmigo interiormente. aprovecho para animaros, una vez más, a meditar.
amados, hasta la próxima,
maa