Y... si todo Es...
¿Quien soy?
En el vacío de la mente encuentro la respuesta.
¿Cómo expresarlo?
¿Existe alguna palabra que lo identifique?
Se acrecienta,
se transforma,
estalla en un rugir de formas
y no hace falta más,
Es lo que Es.
Pero mi mente no se conforma
y no logro encontrar más.
Quizás, porque el más no es que no exista,
sino que lo desconozco
porque todavía a de nacer.
Pero, ¿Quien soy?
Me dejo ir en este vacío silencioso
y, de puntillas,
sin hacer ruido para que la mente recoja lo existente
que se hace invisible a la razón,
solo puedo acariciarlo
como si de un recién nacido se tratara,
su primer llanto,
su primera ráfaga de luz.
La consciencia lo amamanta por primera vez,
su primera sonrisa,
¿quien eres?... me pregunto,
quizás, la Unidad... sí...
En el silencio está la respuesta,
No hay palabras,
solo Tú... inexplicable gozo sin razón.