domingo, 26 de mayo de 2013

Querido amigo

Querido amigo. Cuantos momentos del día estoy contigo, pero, ¡cuántos momentos del día no lo estoy!. Sé que estas ahí, en  la vida misma. Sé que estás en el aire que respiro, en cada alimento que tomo. Cuando siento los rayos del sol, sé que eres tú quien llena de calidez todo mi cuerpo. ¿Sabes? el otro día, paseando por la ciudad, como una danza caían las pequeñas gotas de lluvia, podía sentir  tu presencia a través de ellas, deslizarse del cielo, por fin,  algo suave,  en medio de la hostilidad del mundo, ¡que agradable sensación!, eran como un ejercito que venia a traer la paz al mundo. 
Querido amigo: ¡cuántos momentos del día no estoy contigo! y no es porque no quiera estar, es porque, algunas veces tengo miedos y tú sabes muy bien que el miedo es una alambrada de espinas que divide un simple paso de un único camino. Querido amigo, se que ésta es como una pintura en un lienzo, pasaran siglos y todo seguirá igual en el lienzo, nada se mueve, eso es el miedo, una simple pintura grabada en mi mente.

Solo tienes que apartarte de ella, de la pintura y verla en perspectiva para darte cuenta que el miedo es algo estático, sin movimiento, solo tienes que dar un paso de fe hacia delante en aquello que sientas en tu corazón. 
Tu mente es la galería donde se exponen todas tus obras, a veces te paras en alguna de ellas y crees que eso es la realidad, pero esa realidad aparente se transforma en miedo, porque es algo estático.
Por eso, la mejor manera de vencer al miedo es creando, siempre creando, siempre en movimiento.
Amor en acción...

Gracias amigo... Hasta otro día

Maa